NO CESARÁ LA VIDA, por David G. Roca
Relato ganador del II Certamen de Relatos Cortos de la asociación AYAC (Yecla, Murcia). El sol de diciembre imprime blandamente sobre el asfalto del aparcamiento una sombra afilada cuyo dueño la arrastra, las manos entumecidas en los bolsillos y el labio inferior mordisqueado como un dátil desabrido e infinito, hasta reintegrar su escasa figura en la penumbra inmensa del complejo hospitalario. El hombre accede al recinto con toda la premura que le permite la leve cojera de la pierna izquierda. Atraviesa la jauría de cigarrillos acechantes en su aroma de nostalgia y rencor, ignorando los susurros de humo a los que se ha jurado no devolver ya nunca el saludo. Algunos de los allí congregados ni siquiera serán familiares de visita, sino pacientes recién dados de alta. Se traga la pena sin masticar y avanza. Acusa la humedad del mar cercano clavada en los huesos. La molestia de cada paso reduce el trecho que le separa a partes iguales de un futuro colmado de ayeres y de un pasado aú...